viernes, 7 de julio de 2017

Adiós Gómez

¡Hola mis lectores soñadores!

Hoy no traigo ninguna entrada relacionado con los libros, ni nada por el estilo. Hoy me vais a perdonar que le dedique una entrada a Gómez, el perro de mi mejor amiga y el que era también como mío. Goméz era un perro de 14 años, un mestizo de border collie y pastor belga. Este pequeño tuvo que ser sacrificado ayer porque se enfermó de un día para otro y no podiamos hacer más por él, más que ayudarlo a dejar de sufrir, porque su llanto nos mataba por dentro y no podíamos dejar que siguiese sufriendo. He estado cinco años al lado de mi mejor amiga y de este perro, hace un año ella añadió otro perro a su familia llamado Bombón y a él también lo amo con toda mi alma. Pero hoy... esta entrada se la quiero dedicar al nuevo ángel perruno que el cielo adquirió desde ayer, esta entrada va dedicada a uno de los mejores perros que he conocido, Gómez. Dicen que los perros son los mejores amigos del hombre y él ha sido el mejor amigo de mí y de mi mejor amiga.

Pequeño Gómez, desde hace cinco años has sido uno de los amores de mi vida. La alegría que te invadía cada vez que me veías, me hacía saber que el amor que yo sentía por ti, tú lo sentías también por mí. Contigo he jugado hasta cansarme y te he abrazado cuando tu cuerpo empezaba a emostrar los signos de la edad, pero hasta el último día has tenido una personalidad más parecida a la de un peluche. Has sido muy noble y uno de los mejores perros que he podido conocer y me siento muy feliz por haberte podido amar como lo he hecho. Contigo hemos reído, jugado y sufrido, has pasado malos momentos pero siempre estabas con la mejor de las actitudes y nos dabas fuerzas a nosotras, unas fuerzas que ni sabiamos de donde estaban. No estaba todos los días contigo por la distancia que me separaba de tú mama, esa que es como mi hermana. Pero cada vez que te veía te daba todos los mimos que no podia darte y te daba todo el amor que tú me podias, moviendo tu cola y bajando tus preciosas orejas. 


Odiabas ir al veterinario, cada vez que teníamos que cruzar la puerta del centro, tú siempre querías salir. Te llevabamos por tu bien, para que te curases de alguna cosa que te podía pasar, para vaciarte el líquido del tumor benigno que tenías en el lomo, pero te calmabamos y siempre acababas haciendo de lo que Oscar, el veterinario te decía. Pero el último viaje contigo a este, fue el peor que habáimos hecho jamás, sabíamos que no volveríamos a salir contigo de allí, pero lo hacíamos porque estabas sufriendo y no podíamos verte en ese estado. Sé que cuando vaya de nuevo a casa... nada va a ser igual, tú no estarás allí saliendo corriendo a recibirme, ni cuidando de Bombón cuando salíamos a la calle, pero jamás te voy a olvidar. Te has ido, pero siempre estarás en mi corazón.


El cielo ha ganado un nuevo ángel.
Descansa en paz, Gómez.
Siempre en mi corazón, pequeño mío.

4 comentarios:

  1. Ay, es horrible decirle adiós a un perrituuu. Cinco años con ustedes y después ya no </3 *corre a abrazara su perro*
    Qué linda entrada, sabemos que regreso a su forma original y le regresaron sus alas después de cumplir su misión de taerles alegría a ti y tu mejor amiga en su vida en la tierra-

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    1. Desde luego, fue horrible decir adiós a este angelito. Pero a mi mejor amiga le ha dado 14 años de felicidad y a mi unos cinco años en los que he disfrutado de él como una enana.
      Eso es, él ha vuelto a ser un ángel como fue antes de venir a nuestras vidas. Y yo le doy las gracias por haber podido disfrutar de él y poder pasar cinco años tan maravillosos.

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  2. Qué triste. Yo este año tuve que hacer lo mismo con mi perro porque tenía cáncer en la boca. Compartimos con ellos el tiempo que nos toca vivir y son parte de nuestra familia. Entiendo tu tristeza. Pero siempre, como dices, están en tu corazón.

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    1. ¡Hola!
      Eso es Karen, la gente que no tiene perro, no entiende lo que siente con un perro y como lo llegas a amar. Siento mucho lo de tu perro, pero al menos sabemos que ellos dejaron de sufrir y nuestro amor por ellos, hacen que no los queramos ver de ese modo. Exacto, se quedan en nuestro corazón y jamás los olvidaremos porque ellos son una parte de nuestra vida.

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